lunes, 20 de agosto de 2007

un recuerdo de campo

Hoy estuve platicando con un muy buen amigo y salieron a tema recuerdos de anécdotas pasadas: chusquerías de viajes, frases "celebres" de algunas personas, lugares visitados... cosas asi. Obviamente entramos en calidad de "nostálgicos" por lo que recordé algo que viví mientras estaba en Xalapa y fue una ocasión en que me perdí por salir de excursión solo.

No recuerdo el nombre del lugar al que fui, no era un poblado sino un paraje cerca de uno. Mi idea original era el llegar temprano, adentrarme en el lugar, caminar un cierto número de horas de ida y el mismo de regreso a manera de estar antes de la caida del sol en un lugar lo más cercano posible del lugar donde inicié... pero las cosas no salieron como las pensé.

Llegué alrededor de las 8 de la mañana "armado" a la semi-scout totalmente decidido a explorar el lugar (ya antes había ido con guía, pero esa ocasión decidí hacerlo por mi cuenta) asi que comencé a caminar. El explorar el lugar fue de lo más relajante: ver todas las maravillas que la Madre Naturaleza "esconde", observar toda la vida circundante, los sonidos y lo que los producen... realmente es muy gratificante todo eso, incluso el sentarse en algún "claro", sobre la raíz de algún árbol o en la rivera de un río o riachuelo para comer o descansar (aunque, a veces, creo es mejor si se vive acompañado).

El caso es que lo hice, me adentré en el lugar, caminé por espacio de 5 horas, busqué un lugar para comer algo y descansar un poco, inicié el camino de regreso... y me dí cuenta que estaba perdido porque había cosas en el camino que no reconocía. No me moví, solo giraba la cabeza y los hombros para no perder el rumbo que llevaba (uno de los errores más grandes que puede cometer alguien al momento de estar, o sentirse, perdido es el dar giros a lo loco porque se pierde visión del sentido del camino que se tenía) tratando de encontrar algo que me ubicara o me ayudara a re-encontrar el camino original.

Pasaron casi 2 horas (lo se porque recuerdo haber llevado un reloj de pulso) y seguía sin encontrar algo; me costaba trabajo controlarme y no desesperar, me sentía en la mitad de cualquier parte y con unos ánimos muy fuertes de llorar. Opté, presa de una inminente presión interna, por sentarme para pensar o planear hacer algo y ví algo que me distrajo momentaneamente: hormigas. No fue tanto el verlas en su eterno andar ni el que fueran y regresaran de ciertos lugares, sino el ver que tenían una muy pequeña sombra junto a ellas ¡ESO ME DIO UNA IDEA!

Me levanté casi de un salto, recordé cosas básicas que leí en algún momento y que, en ese momento, me servirían mucho:
- el tipo de carretera que hay cerca de ese lugar
- la hora y la dirección de las sombras
- los arbustos

Los que son scouts (Nolo, Sam y Erick) sabrán de qué hablo (o eso quiero creer) ya que eso es "básico": eran cerca de las 3pm, el sol a esa hora está del lado oeste y las sombras hacia el este; el norte es más frio que el sur y todo eso se ve reflejado en los troncos y corteza de los árboles y arbustos ya que los anillos internos son más anchos del lado del sol y más angostos en el lado de la sombra. Al comprobar eso recordé también que la zona por donde inicié el recorrido es relativamente sinuosa. Pensé entonces que, si caminaba hacia el norte-noroeste (a un paso más acelerado) llegaría eventualmente a algún camino o carretera donde pudiera tomar un autobús que me llevara a Xalapa o a algún poblado próximo y de ahi a Xalapa... ¡Y ASI FUE!

Más animado y esperanzado, comencé el paso scout (caminar un tramo y trotar otro) comprobando de vez en cuando que mi ruta era la "correcta"; ya no me fijaba en el entorno, simplemente quería llegar a algún camino, el tiempo era mi mejor presión y el peor de mis enemigos en ese momento. Finalmente llegué a una carretera, al salir me sentí de lo más aliviado, ya solo era cuestión de esperar un transporte para regresar... pero la sorpresa es que salí más o menos 20 kilómetros después de donde inicialmente comencé el recorrido (en línea recta tal vez no sea tanto, los 20 kilómetros son en medida de carretera) y eso lo supe porque le pregunté al chofer del camión al que me subí si iba a ese poblado (no recuerdo el nombre, pero no es tan lejos d Xalapa) y, con una sonrisa en el rostro, me respondió que ese lugar estaba más o menos a 5 minutos HACIA ATRÁS.

Aunque esa ocasión la experiencia fue bastante fuerte para mi, tiempo después regresé para volver a hacer lo mismo. Ya no volví a perderme, solo lo hice para comprobarme que un lugar así jamás me vencería... ¡Y NO LO HIZO!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

=O ahora ya sé que tengo que ver la sombra =P
Nunca fui scout, quise pero en mi colegio no estaba la actividad xD
Muy buena la anécdota, algo muy práctico también para los que no sabrían qué hacer y han leído esto.

^_Hidroxia_^

protaro dijo...

jajaj yo si sabria que hacer... y bueno, el lugar no te venció ;D...

lo bueno que no lo estaba intentando jajaja buena anecdota.